El riesgo cero no existe, pero unas prácticas constantes reducen mucho la probabilidad de que una web sea comprometida. La seguridad depende de tu dispositivo, tus cuentas, el software de la web y tu capacidad de recuperación.
Qué hacer si sospechas de un acceso no autorizado
- Comprueba el alcance: revisa si afecta a una web, una cuenta de hosting o varios servicios.
- Usa un dispositivo fiable: cambia las credenciales afectadas y las reutilizadas. Revoca sesiones, claves API y tokens cuando sea posible.
- Conserva una copia: guarda archivos y registros relevantes antes de borrar archivos o desactivar componentes.
- Contacta con soporte: indica qué observaste y cuándo comenzó.
Protege tu ordenador y tus cuentas
- Mantén actualizado el sistema operativo, el navegador y las aplicaciones.
- Usa contraseñas o frases de paso largas y únicas, preferiblemente con un gestor. No fuerces cambios periódicos arbitrarios; cambia una credencial cuando se exponga, se reutilice o se sospeche que está comprometida.
- Activa la autenticación multifactor en el panel de hosting, correo, CMS, registrador del dominio y cuentas administrativas.
- Mantén activa la protección contra malware y el firewall del dispositivo.
- Aplica el principio de mínimo privilegio y elimina usuarios y accesos antiguos.
Protege la web
- Actualiza el CMS, plugins, temas, librerías y runtimes del servidor; elimina componentes abandonados o que no uses.
- Guarda copias de seguridad separadas de la web activa y prueba que puedan restaurarse.
- Usa HTTPS con un certificado TLS.
- Sigue el modelo de permisos de la aplicación y la documentación del hosting: no existe un número universalmente seguro para todos los archivos.
- Valida entradas, limita solicitudes abusivas y usa CAPTCHA cuando responda a un riesgo real.
- Revisa administradores desconocidos, contenido o redirecciones inesperadas, correo saliente y picos de tráfico.
¿Cómo saber si una web ha sido hackeada?
Algunas señales son páginas o redirecciones inesperadas, administradores desconocidos, contenido modificado, avisos de seguridad, correo saliente nuevo o tráfico inusual. Una web también puede estar comprometida sin cambios visibles.
¿Por qué se ha suspendido mi web?
Una suspensión por seguridad puede indicar phishing u otro contenido malicioso, o un riesgo para visitantes e infraestructura. No borres solo el archivo visible: revisa también la cuenta, las credenciales, el software y las copias de seguridad.